Abstract

El Boom de la Obra Pública en Misiones en los 2000’s: estrategia política y cambio estructural

La provincia de Misiones, presenta paradojas notablemente atractivas: el comercio y la convivencia fronteriza con Paraguay y Brasil, se superponen a un perfil muy receptivo de la inmigración europea. Es una de las regiones históricas más antiguas -las Misiones Jesuíticas- y a la vez una de las últimas provincias modernas (1953). Un marcado perfil agro forestal muy diversificado, se ve fuertemente alterado con la urbanización asociada a las crisis agrarias, y el avance intensivo de los servicios. En particular el sector de la construcción llegó a ocupar más del 25% del PBG provincial, desplazando a la economía agroforestal y la élite económica tradicional. La obra pública (OP), tanto en infraestructura económica (especialmente desarrollo vial), e infraestructura social (especialmente vivienda) tuvo una influencia determinante en los ciclos de crecimiento la “industria de la construcción”, lo que se ve potenciado en Misiones en la primera década del SXXI: si bien la iniciativa privada fue significativa, el énfasis muy marcado en la inversión pública, explica este cambio. La severa crisis del 2001 hizo reaparecer con fuerza la clásica estrategia política de incentivar la actividad mano de obra intensiva, no sólo por la necesidad imperiosa de generar trabajo, sino legitimar la gestión. Las políticas públicas quedaron virtualmente asociadas a la infraestructura creada para ellas, y con la expansión geométrica de obras se desplegaron acusaciones sobre privilegio político en los contratos, en medio del ascenso del Frente Renovador, un espacio transversal alineado con N. Kirchner, y asociado a la corporación empresarial constructora. El manejo de las licitaciones no sólo abre la dialéctica transparencia-corrupción, y si no otra sobre la participación de pymes y grupos empresarios, que incluyó la posible “misionerización” de la OP. La estrategia empresaria centrada en lo político no garantiza los riesgos de indispensable inversión en estructura