Abstract

De una empresa local a una empresa nacional en el sector turístico. Viajes Cafranga antes del boom turístico

Con el desarrollo de los nuevos medios de comunicación a mediados del siglo XIX comenzaron a desarrollarse los viajes intermediados gracias a Thimas Cook. Para finales de ese siglo, Cook era ya un agente de viajes global, pero no era el único. En el último tercio del siglo XIX empezaron a surgir distintas agencias de viajes por los diversos países de la Europa occidental y de Estados Unidos. En este sentido, España no fue una excepción, aunque el fenómeno se produjo un poco más tarde. En concreto, las primeras agencias de viajes españolas datan del primer tercio del siglo XX. Precisamente, Viajes Cafranga fue una de ella. Eusebio Cafranga era un empresario de origen asturiano asentado en San Sebastián. Dedicado a los negocios comerciales y del transporte, pronto vio las posibilidades del negocio de los viajes intemediados. Al fin y al cabo, San Sebastián era la capital del turismo español durante esos años. Aprovechando, pues, la oportunidad que se le brindaba, Eusebio Cafranga se sumó al negocio del viaje turístico mediante una empresa local. Así se mantuvo durante años, hasta que, en tiempos de la guerra civil (1936-1939) empezó, curiosamente, a expandirse por otras ciudades, siempre al calor de las oportunidades ofrecidas por el incipiente régimen franquista. Hasta tal punto fue así que, en los primeros años del franquismo, Viajes Cafranga se convirtió en una empresa de alcance nacional, con agencias y subagencias repartidas por buena parte de España, aunque, optando, principalmente por norte el país. En unas pocas décadas, pues, y jugando sus cartas y aprovechando las oportunidades en medio de la crisis provocada por la conflagración, Cafranga terminó convirtiéndose en un operador nacional, al frente de una de las principales agencias de viajes de España.