Abstract

Historia y Aportes de la Unión económica del Uruguay (1911-1941)

A comienzos del siglo XX en Uruguay surge la Unión Económica del Uruguay, organización que se convertiría en impulsora de numerosas instituciones de corte cooperativo en el país, básicamente canalizando y llevando a la práctica las ideas económicas de la iglesia católica local. La institución respondía al modelo de organización del laicado católico impulsado por el Papa Pío X. En esencia, esta actividad se dirigió hacia dos áreas muy importantes de la economía uruguaya: la actividad financiera, creando “Cajas Populares” es decir pequeños bancos regionales y la actividad agropecuaria, creando múltiples “Sindicatos Cristianos Agrícolas”. Todas organizaciones ubicadas geográficamente en el interior de la República. Ambos tipos de empresas estaban dirigidas inicialmente al mismo grupo de personas: trabajadores rurales de escasos recursos y pequeños propietarios agrícolas; aunque a posteriori su ámbito de acción se fuera ampliando. Desde el punto de vista organizativo, estas organizaciones eran de corte cooperativo. En el caso de las Cajas, aunaban el pequeño ahorro de sus integrantes para beneficio del conjunto, otorgando créditos a sus asociados. En el caso de los sindicatos agrícolas, en los hechos cooperativas agrarias; sumando esfuerzos para conseguir comercializar mejor sus productos o comprar a menores precios los insumos para las tareas de sus asociados. La Unión Económica, fue una institución particular por varias razones: a) sus miembros realizaban el trabajo honorariamente, b) guiaban un conjunto importante de instituciones sin estar jerárquica o económicamente al mando de las mismas y c) durante el lapso estudiado tuvo una intensa labor. Se le toma generalmente en la historiografía uruguaya, como una de las organizaciones fundadoras en la práctica del cooperativismo uruguayo.